Copenhague

 ¡Hola!

Me gustaría dejar por escrito algunas observaciones a modo de diario de viaje.

Hasta ahora, Copenhague es hermoso. Muy ordenado, la gente no me pareció fría (la cosa esta de que la gente nórdica es tan desapegada me había hecho esperar notarlo instantáneamente), y tiene un montón de cosas interesantes.

Sin embargo, hoy en particular quiero destacar que desde que llegué estoy sorprendido con la cantidad de niños y bebés que veo todo el tiempo. Y quiero destacar mis suposiciones al respecto.

Uno piensa en Dinamarca (o al menos yo) y piensa en lo típico de la pirámide poblacional inversa. Piensa en los típicos titulares sobre toda Europa al respecto de cómo la tasa de natalidad está baja y la pirámide poblacional esto o el recambio generacional lo otro.

Bueno, les cuento, con todo eso en mente, Copenhague me resultó desconcertante. Niños y bebés por todos lados, padres relativamente jóvenes, cochecitos de bebés estacionados y/o enganchados a las muy utilizadas bicicletas...

Mis suposiciones:

  • Influyen las políticas gubernamentales de promoción y acompañamiento de la natalidad desde el Estado.
  • La sociedad está pensada con los niños/bebés como parte de la sociedad, y esto podrá parecer medio ¿? pero ahora me explayo mejor.
  • Los padres/madres están ambos involucrados bastante (al menos a simple vista) en la vida de sus hijos y se les da herramientas para que eso sea así. Espacios públicos, licencias u horarios especiales, acomodaciones.
Con respecto al punto dos: ¿alguna vez pensaron por ejemplo en la inaccesibilidad de un espacio público, supongamos, para una persona en silla de ruedas? Bueno, por lo general, al menos en la sociedad de la que yo vengo, la sociedad tiene un tipo de inaccesibilidad similar con respecto a los niños. Los espacios públicos, las atracciones turísticas y en general el funcionamiento en la vida común no están pensados considerando a los niños como plenos sujetos de derecho.
Esto no es un problema que noto solo yo, de hecho he escuchado bastante al respecto y obviamente se han hecho avances. Pero algo tan sencillo como que todos los baños, en todos los lugares de uso público o privado, estén acondicionados para entrar con un niño/bebé o siendo un niño/bebé no es una realidad que se cumpla.
Y noto una gran diferencia al respecto en el poco tiempo que llevo acá. Desde cosas materiales como el hecho de que sea común tener un accesorio para bicicletas en donde llevar infantes o bebés, hasta que sea común ver a los padres paseando con sus hijos en horarios que uno asumiría que son laborales, de lo cual se desprende la idea de que hay horarios adaptados. O también: niños caminando y haciendo propio el espacio, el transporte público, con normalidad y tranquilidad, incluso desde edades que en otro lado serían muy tempranas. Esto habla de una sociedad habitable siendo un niño, más allá de las tragedias que siempre pueden pasar. O sea: no es necesario para que el niño sea y viva que haya un adulto con él.

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