Bergen
Esta ciudad es preciosa. Se parece mucho más a Copenhague que cualquiera de las anteriores, y además, tiene su propio encanto: las montañas, rodeada a más no poder de verde y agua. Fuimos al monte Fløyen, paseamos por ahí, leímos: es precioso. Y los paisajes viniendo en tren desde Oslo... Creo que para esto los angloparlantes tienen una palabra que da en la tecla: breathtaking . Que sería algo así como "quitador de aliento". Sobrecogedor. Me hizo sentir muy en sintonía conmigo, con mi vida y mi camino, y con el mundo que me rodea. No sé ni cómo explicarlo bien. Definitivamente, una de las mejores ciudades de este viaje.