Madrid
¡Qué ciudad llena de vida!
Cuando decían lo de que siempre había gente en Madrid (cosa que, para ser honesto, recién empecé a escuchar con la canción "Tiroteo" de Marc Seguí y Pol Granch), no pensaba que era tan literal. Está lleno, todo el tiempo, a todas horas.
Sí, hay lugares más tranquilos, pero no es joda que hay personas por todos lados.
En otro orden de cosas, algo que no escuché mencionar es que la ciudad está a bastantes metros sobre el nivel del mar. No sé de dónde serán ustedes, pero en mi caso, teniendo en cuenta que Buenos Aires es una ciudad costera, noté mucho la diferencia. Y no me lo esperaba. Al principio, sentía la sensación de: "estoy muy alto, me cuesta más respirar", pero a pesar de sentirlo claramente asumí que me estaba confundiendo y se debía a cansancio acumulado. Pero, ¡no! Madrid está a 650msnm aproximadamente. Una locura.
Recorrimos bastante a pie. No entramos a ningún museo (sí, lo sé, hay muchos muy lindos). Más que nada porque quisimos tomar un descanso del ritmo que veníamos llevando y el tipo de vacaciones que veníamos teniendo. Quisimos incluir la onda de pasear, recorrer despreocupadamente, y hacer algunas compritas. Casi todos los regalos los conseguimos acá, y nos compramos mucha ropa y (yo) muchos libros.
Finalmente, tengo que decir que el alojamiento estuvo precioso. Cómodo, cerca de todo, lindo, amplio. Realmente Madrid fue tener vacaciones dentro de las vacaciones. Y eso que aún así caminamos una bocha.
El Parque del Retiro es precioso. Enorme, recomiendo muchísimo recorrerlo con ganas y tiempo, e incluso con distintos planes. Hay un lugar que es un colegio de ajedrez y tienen un ajedrez gigante gratis disponible para el público general.
El ambiente en ese parque es muy bonito. Leímos ahí y fuimos dos veces a chusmearlo.
¡Ah! Algo más. Me sorprendió la cantidad de gente saliendo a tomar. Y de gente borracha (muy borracha). En el subte (o metro, como le dicen acá) que nos tomamos para llegar al aeropuerto, a medianoche, nos cruzamos a varios grupos en los que al menos uno estaba quebrando. Me sorprendió. Y me hizo pensar en que vemos fácilmente esto del "problema con el alcohol" de lugares como Noruega, pero ¿dónde estará la línea?
Sólo me quedé pensando, no digo que no haya diferencias, pero me resultó curioso.
¡Eso es todo! Ahora estamos en el aeropuerto esperando nuestro vuelo de vuelta a casa. ¡Ya quiero ver a mi gato gordo!
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