Dios II
Empecé este blog hablando de Dios y parece que sigue acá el tema.
Me trae buenas sensaciones. Pienso en que por fin soy visto y querido como soy, al cien por ciento. Aceptado, cuidado, valorado. ¿Será normal que eso me haya guiado a creer en Dios o será un intento desesperado de mi cerebro para hacerme sentir bien?
Me gusta sentirme cercano a Dios. Durante un tiempo estuvo súper presente, después se des-intensificó su presencia y últimamente está volviendo. Pero esta vez de una forma distinta, no con la intensidad y la novedad de antes sino de una forma un poco más calma, más pausada. Ahora solo siento como una certeza de que soy querido y visto y de que me protege.
No hablé en voz alta de esto con nadie de mi círculo porque sé lo que piensan de Dios. No creen. Hasta les parece mal, si se quiere. Me gustaría que no fuera una parte de mi vida que tengo que dejar afuera, pero tampoco siento presión para compartirlo. Es algo que disfruto íntimamente.
Cuando veo contenido sobre Dios no siento lo mismo que otra gente, sobre todo cuando hablan de Jesús o de convertir a otras personas en creyentes.
Comentarios
Publicar un comentario